“Es inconcebible que no exista”, dice
Joaquín Ruppel, sociólogo alemán del
Instituto de Misión Médica, cuando en
una mesa redonda discute la falta de
datos y estadísticas sobre VIH/sida en
el país. Se trata del primer
observatorio que se realiza para evaluar
los compromisos adquiridos por el
Gobierno en torno al combate de esta
enfermedad. No hay datos que dicten
cuantos hombres o mujeres tienen acceso
a tratamientos.
Durante tres días los miembros del
Observatorio Centroamericano de VIH, la
Coordinadora de Sectores de Lucha contra
el Sida y el Consejo Nacional
Empresarial de Prevención (ConeVIH) se
reunieron para evaluar las acciones
tomadas por las entidades responsables,
pero los resultados no son alentadores.
Según la evaluación, sólo el 30 por
ciento de los hospitales y centros de
salud del país tiene acceso a pruebas de
VIH, ese porcentaje es cubierto por ONG.
Otra deficiencia identificada, según
Aurelio Ramírez, de la Coordinadora de
Sectores de Lucha contra el Sida, es la
falta de acceso de la población a los
tratamientos y pruebas. “Hay para
mujeres embarazadas, pero cuando llega
una trabajadora del sexo le niegan el
tratamiento porque esas están designadas
para ese grupo porque son escasas”,
comenta.
Para este año se asignó al Programa
Nacional de VIH Q40 millones. De acuerdo
con la directora, Mariel Castro, la
compra de pruebas se hace desde los
Centros de Salud y Hospitales con su
propio presupuesto. Su dependencia
solicitó al Ministerio de Salud licitar
esta compra.
El informe sombra
El
documento consta de 32 hojas donde se
cuestionan las metas que el Gobierno
quiere lograr para 2010. La página 55 de
la Declaración de Compromisos, creada
por distintos jefes de Estado para la
prevención del sida en 2002, establece
como reto reducir un 50 por ciento el
número de lactantes infectados.
Sin embargo, en el informe sombra que
presentarán ante la Sesión Especial de
la Asamblea General de las Naciones
Unidas en junio, piden definir la fecha
precisa de la meta. Así como ampliar la
cobertura de atención prenatal al 100
por ciento.
Se estima que en Guatemala de 10 mujeres
embarazadas una tiene acceso a una
prueba de VIH. Con esto, según Cristina
Calderón, directora general del Consejo
General Empresarial de Prevención del
VIH, el objetivo no se cumple.