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Un asunto de
dos
La comunicación con tu pareja
Por
María Eugenia
Hassan

La comunicación
en la pareja es cuestión de dos y si no se
trabaja en función de mejorarla, puede terminar
con la relación. La vida en pareja, la
convivencia, y la comunicación, como casi todo
en la vida, tienen buenos y malos momentos.
Supone un reto constante, una prueba para
nuestra tolerancia y capacidad de comprensión.
Navegar juntos por los mares de la rutina
cotidiana no es tarea fácil. Mantenerse a flote
a pesar de las tormentas implica aprender a
aceptar otros puntos de vista. Para ello es
importante cultivar la comunicación.
Si entendemos
la comunicación como la transmisión de un
mensaje, todo el mundo puede hacerlo. Pero en la
pareja tiene que haber algo más que eso. No
podemos comprender la comunicación simplemente
como el hecho de intercambiar palabras, sino
que, entre dos personas que se quieren juega un
papel fundamental dentro de la comunicación: La
sinceridad, la confianza, el respeto... y, por
supuesto, el amor.
En ocasiones,
nos resulta muy difícil expresar lo que
sentimos. Lo verdaderamente complicado, sobre
todo para algunos, es hablar sobre lo que
sienten. Y cuando por fin consiguen hacerlo, la
manera de expresarlo les hace sentirse
inseguros: Para muchos esta sinceridad les
resulta molesta porque ven a la otra parte de la
pareja como seres débiles e incapaces de
afrontar cualquier problema serio dentro de la
vida en pareja. Por el contrario, si cometen el
error de ser fríos a la hora de expresar los
sentimientos, dan la impresión de ser personas
sin corazón. Esta situación, si realmente se
conoce a la persona, no influye, aunque a veces
ser sincero con tu pareja implica decir la
verdad, por dura que pueda resultar.
Si en ocasiones
dudamos en decir lo cierto de una situación
complicada, no hay que pensarlo dos veces y
contar la realidad de los hechos, porque a la
larga siempre nos va a resultar más beneficioso.
Puede que en un principio a tu pareja le duela,
pero al final esa virtud siempre será
reconocida. Es una manera de demostrar al otro
que te sientes seguro a su lado y, como no, una
clave fundamental e importante en la
comunicación en ambos.
En una relación
de pareja confluyen tres vidas: La vida de uno,
la vida del otro, y la vida que tienen en común.
Las vidas particulares de cada uno han de ser
negociadas, aceptadas y respetadas por el otro.
A la hora del diálogo es muy importante que
confíes en la persona que tienes frente a ti
porque de lo contrario la comunicación se
rompería y probablemente también la relación. El
respeto es consecuencia de conocer al otro, y no
sólo del conocimiento que se estableció cuando
se conocieron, sino en la evolución de la
persona y su personalidad a lo largo del tiempo.
Se establece como base que las personas
evolucionan pero son las mismas a lo largo del
paso del tiempo, por eso si evolucionan las
personas, de la misma manera tiene que
evolucionar la relación. Deberá ponerse más
interés en comentar y hablar de las cosas que
afectan a los dos. Aunque no de la misma manera
que se trataban en un principio de la relación,
ya que la falta de conocer a fondo a la otra
persona hace que la comunicación comience siendo
superficial. Se supone que el conocimiento de la
pareja será mayor con el paso del tiempo, por
tanto la comunicación también tendrá que
evolucionar de la misma manera.
La comunicación
en la pareja ayuda e incrementar el conocimiento
de ambos, ya que mediante ésta se transmite no
sólo la forma de ser, expresarse y pensar, sino
también la manera en que cada uno,
particularmente, ve cada situación. Gracias a
ello se conocerá al otro de una forma mucho más
profunda y por tanto, se puede llegar a intuir
cómo va a reaccionar ante determinadas
situaciones.
APRENDER A
ESCUCHAR
Todas las
parejas dedican mucho tiempo a elegir y
acondicionar el sitio en el que van a convivir,
pero no es tan fácil pararse a pensar que en ese
lugar habrán de compartir muchas cosas y, sobre
todo, mantener una comunicación intensa. Aquí
juega un papel importante la palabra escuchar.
Cuántas veces al comunicarte con tu pareja te
das cuenta que por más que te empeñes en
explicarle y darle tus razones, presientes que
no te escucha. Es muy importante aprender a
comunicar tus emociones, ideas y pensamientos,
no hay que dejar de lado el desarrollo de la
habilidad de escuchar y de ser escuchado. Por
más que se grite o se hable alto, no se logran
escuchar y comprender los argumentos del otro.
No es una buena manera de comunicarse y
probablemente conllevará al deterioro de la
relación, fundamentalmente por la falta de
respeto en estos actos. El primer paso para que
te preste atención es aprender a entender lo que
te está queriendo decir.
En la mayoría
de los casos, encerrarse en las ideas de uno
mismo y no aceptar recibir distintos puntos de
vista ante una misma situación, se convierte en
uno de los principales problemas de la
comunicación.
Una pareja está
compuesta por dos. Para que exista la
comunicación, tiene que haber alguien que hable
y alguien que escuche, intercambiando los roles
y dando oportunidad al otro, no sólo para hablar
sino también para ser escuchado. Muchas veces
hay parejas que tienen algún conflicto y en vez
de compartirlo, comunicarlo y buscar la mejor
manera de superar estas circunstancias, se lo
comunican a terceros (amigos, compañeros,
conocidos, familiares, etc.) y dejan que
influyan sobre sus decisiones en lugar de
comunicárselo a su pareja, ya que, es con ella o
él que se tiene la confianza. La complicidad y
la confianza mutua son dos aspectos en los que
se apoya de manera clara la comunicación
auténtica.
LA PAREJA
La idea del
compañero es uno de los problemas más comunes
con los que tiene que lidiar la mayoría de las
parejas. Hay que tener mucho cuidado, el no ver
las debilidades del otro hará que siempre
esperes demasiado de él y que incluso le exijas
más de lo que puede dar. Es por eso que hay que
tratar de ser realista y ver los defectos de tu
pareja, no para echárselos en cara, sino para
darle su lugar de humano que se puede equivocar
y puede cometer errores igual que tú. Otro
problema que es muy generalizado, es el dar por
un hecho a la pareja como adivina, que sabe lo
que quieres, lo que piensas, lo que necesitas,
debido a que te conoce totalmente. Aunque esto
sería muy hermoso, la realidad es otra. En una
relación de pareja nunca se debe asumir nada,
nunca debe darse nada por sentado, no hay nada
escrito, y todo hay que decirlo, conversarlo. La
comunicación es clave en el proceso de no pedir
imposibles, de no pelear por algo que él debió
entender, o que tenía que ser de una u otra
forma.
LA RELACIÓN
DE PAREJA (TRES VIDAS)
La vida de uno,
la vida del otro y la vida que tienen en común.
Y las vidas particulares de cada uno han de ser
negociadas, aceptadas y respetadas por el otro.
Es el tema de la confianza y entramos en el tema
del respeto al territorio particular de cada
uno. La territorialidad es importante a tener en
cuenta y facilitará una mejor convivencia,
además de evitar incomodidades que puedan
desembocar en considerar al otro como un
"intruso" en nuestra vida en vez de un compañero
solidario o un aliado.
1.
Comunicación efectiva: Es un estilo de
relación, con una comunicación que se denomina
Asertiva, esta requiere de componentes como son
la expresión (positiva y/o negativa) directa,
honesta y clara de los sentimientos,
pensamientos, necesidades y opiniones, sin
herir, humillar o faltar el respeto de manera
intencional a la pareja. Es importante: Lo que
se dice (verbal y no-verbalmente), Cómo se dice,
Donde se dice.
OTROS
ELEMENTOS SON:
1 Escuchar.
Dejar hablar. No juzgar. Ser flexible. Ser
razonable. Disposición para lograr acuerdos.
Manejo del enojo (propio o de la pareja).
Tolerancia a la frustración. Manejo de las
críticas. Reconocimiento de los errores.
Las habilidades
expuestas ayudan a canalizar adecuadamente las
emociones, evitando que la pareja llegue a una
relación destructiva, donde se hagan daño
consciente o inconscientemente, directa o
indirectamente.
2. Solución
de conflictos: Aceptación madura que se
tiene un conflicto o que "algo" no anda bien en
la relación, para buscar las soluciones. Iniciar
un diálogo sobre el "asunto".
Cada uno de los
miembros de la pareja por separado, previo a
conversar, hacer una revisión de lo que, a su
juicio, son los problemas.
Escoger el
momento y lugar para el diálogo.
3.
Negociación ante los conflictos: Adoptar la
actitud de que los problemas tendrán alguna
solución razonable. Disposición para ceder.
Disposición
para tomar acuerdos. No intimidar, amenazar o
castigar directa o indirectamente. Ser claros de
lo que se desea obtener y de lo que se está
dispuesto a dar.
Defender
razonablemente los propios puntos de vista.
Tratar de entender a la otra parte.
La
aventura de la vida tiene el aliciente de
enseñarnos a vivir cada vez con más plenitud
nuestro mundo relacionado con las cosas de dos.
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