|
Lidera tu cambio
María Eugenia Hassan
febrero 12, 2007
Quiero comenzar por agradecer a todas las
personas que se comunican conmigo y por sus
palabras tan gratificantes. He decidido escribir
para ellos, pero también para ti o para ese
amigo que conoces y que atraviesa esa etapa
difícil en su vida, y tienen miedo de comenzar,
tomar una decisión y cambiar porque si no hacen
nada a tiempo entonces deben tener presente que
pocos saben cómo salir fortalecidos y convertir
la difícil experiencia en un aprendizaje
positivo, que les dé un mayor impulso para
seguir adelante. La vida es una escuela, donde
cada una de las diferentes situaciones que
vivimos cada día, con mayor o menor intensidad,
representan la oportunidad permanente de
reflexionar, de revisarnos, de aprender, de
compartir o intercambiar con otros el producto
de nuestra experiencia, para enriquecernos como
seres humanos.
¿QUÉ
ESPERAS?
La mayoría de
las personas luchan a lo largo de su vida por
lograr una cierta independencia; es decir, por
tener la posibilidad de ser ellos mismos sin
necesidad de buscar o requerir la aprobación y
el consentimiento permanente de los demás. Y,
ciertamente, cuando somos muy jóvenes, no
tenemos la madurez, la experiencia, la
responsabilidad, ni siquiera el conocimiento
necesario para autoconducirnos, a pesar de que
siendo adolescentes pensamos que sí podemos
hacerlo. Pero cuando llegamos a la etapa de
adultos o cuando tenemos el sentido de poder
percibir a conciencia nuestra vida y entorno,
con la posibilidad de disfrutar de un cierto
margen de tiempo de calidad para nosotros, es el
momento para comenzar a vivir una nueva y
diferente etapa de nuestra vida, donde podamos
ser más auténticos, expresar con responsabilidad
lo que pensamos y sentimos, ser más espontáneos
para hacer aquellas cosas que nos provocan, que
nos inspiran o que nos relajan. ¿Qué esperas
para hacerlo? Piensa en qué te impide hacerlo y
busca la manera de resolverlo. La verdadera
libertad llega a nosotros, como consecuencia de
la madurez, la experiencia, la responsabilidad y
la conciencia que cada día vamos adquiriendo. En
realidad, todo depende de la intención que
tengamos y de la decisión valiente y entusiasta
que tomemos de vivir como en realidad
quisiéramos hacerlo.
LIDERAR TU
CAMBIO
Algunas
personas tienen miedo a los cambios, pero lo más
sano de todo es tener presente que si tomaste
una decisión y finalmente te das cuenta que fue
un error, debes estar fortalecido para asumirlo
y cambiar de rumbo de una vez. Si decides
cambiar de trabajo, estilo de vida, entre otros,
hay que tener bien claro que si de pronto estás
preparado sólo para hacer un tipo de actividad
en especial, tú tienes el poder
multidisciplinario, es decir dentro de ti hay
mucho talento y potencial que es preciso conocer
para que en caso de que no hagas lo que
anteriormente estabas haciendo como actividad de
trabajo, pongas en práctica muchos otros
conocimientos que tienes y así continuar en tu
trabajo, en tu vida. Es que nada se estanca,
todo es posible si tú deseas lograrlo, la
felicidad y el éxito son para ti también porque
tienes muchas cosas buenas que debes saberlas
reconocer, identificarlas y hacerlas brillar.
Finalmente debes seguir apoyando el cambio que
haz decidido por tu voluntad y no decaer en el
camino, ya que hay muchas vías que puedes tomar.
Lo importante
es que seas feliz y estés contento con lo que
haces. Uno es el resultado de lo que piensa y
hace. Si esto lo ves de manera positiva, te
auguro mucho éxito. Esto debe asumirse como una
conducta que puedes aprender y poner en práctica
desde hoy mismo. Liderar es un arte y para
ejercerlo no es suficiente con el instinto que
más o menos posees para ello. Hay que
desarrollarlo, conducirlo, guiarlo y ¿quién
mejor que tú mismo(a)? El cambio implica el paso
de un estado conocido a otro desconocido, y la
incertidumbre que esto genera produce un aumento
de inseguridad y, por ende, miedo o
paralización. Siempre la última decisión la
tienes en tus manos, eres libre de elegir tu
actitud ante los acontecimientos de tu vida.
Para crecer como personas, para madurar, para
mantener un equilibrio emocional que nos permita
responder a las exigencias del entorno, hemos de
cambiar permanentemente. No podemos quedarnos
estancados ni decir "soy así, qué le vamos a
hacer", si sabes o percibes que un cambio te
permitiría ser más coherente, más eficaz y más
feliz. Tu historia personal demuestra que como
ente pensante y sensible que eres, cambias y
evolucionas cada día. Y esa es una de las
emociones que te ofrece la vida: Comprobar cómo
te vas adaptando, cómo vas interactuando con tu
entorno.
Es curioso
observar cómo a lo largo de la vida los cambios
en nuestra forma de ser se producen sin darnos
cuenta. Modificamos el carácter como reacción a
determinados acontecimientos y no como resultado
de una planificación voluntaria. El cambio
produce incertidumbre y temor, por esa razón la
resistencia al cambio parece una actitud
natural. Dejar de lado el temor y aceptar la
realidad del cambio es el precio de la mejora.
El cambio vendrá de todos modos y mejor que
resistirlo es liderarlo.
"No todos los
cambios producen mejoras, pero sin cambios no
habrá mejoras". Liderar la mejora es liderar el
proceso de cambio e implica liderar la acción
que tomes sabiendo que todo lo que no recibe
impulso no se mueve. Nada importante se logra
sin un esfuerzo importante. Cambiar para ser más
nosotros mismos No podemos quedarnos estancados
si sabemos que un cambio nos permitiría ser más
coherentes, más eficaces y más felices. Para
poder cambiar nuestra situación tenemos que
transformar nuestra conducta, y es preciso ser
sincero con uno mismo para variar el rumbo. Tu
vida y tu personalidad la vas construyendo y
liderando cada día, y un asunto tan esencial no
puedes dejarlo en manos del azar ni de la
voluntad de otras personas.
¿CÓMO
APRENDEMOS DE NOSOTROS MISMOS?
Todo lo bueno y
lo malo está dentro de nosotros mismos, estemos
o no conscientes de esa realidad incuestionable.
De todo esto, nos convencemos aún mucho más,
cuando logramos introducirnos y tomar conciencia
de nosotros mismos. La realización y
mejoramiento de nosotros mismos no es más que el
proceso permanente de toma de conciencia cada
vez más profunda. Por supuesto, esto, tal vez,
sólo es realizable para algunos pocos que,
difícilmente, conoceremos, hasta que nosotros no
nos aproximemos a ellos, más de manera
inconsciente y por atracción deliberada de
ellos, que por una decisión consciente nuestra.
Entre las múltiples herramientas a nuestro
alcance, tenemos, además de a nosotros mismos, a
las apreciaciones y evaluaciones conscientes y a
veces inconscientes que hacemos acerca de los
demás. De los otros, lo que más nos enerva y
exacerba, son aquellas de sus características
similares a aquellas de nuestras propias
características con las que más descontentos
estamos al interior de nosotros mismos.
Evidentemente provocar un cambio positivo, es
pasar de cualquier situación determinada a otra
mejor y si entendemos que esto no es cuestión de
suerte, necesariamente debemos liderar el
cambio.
TÚ ERES UNA
BUENA RAZÓN
-Apréciate y
reconoce tus cualidades y mejores
características, apóyate en ellas.
-Recuerda que
todo sucede por alguna buena razón. No olvides
que todo pasa, lo único permanente eres tú, que
has sido el único testigo de todo lo vivido...
toma en cuenta tus sentimientos y tus anhelos,
como el punto de referencia para volver a
levantarte.
-Se auténtico(a).
Se tú mismo(a), deja de imitar a los demás.
Vuélvete practicante de las enseñanzas que
consideras parte vital de tu verdad. No olvides
que más importante que los conceptos son tus
actos.
-Procura en
todo momento entregar lo mejor de ti sin esperar
gratificación o recompensa alguna, sólo de esta
manera podrás saber qué entregas con el corazón
en realidad.
-No importa en
qué lugar te hayan colocado las circunstancias o
tus elecciones, este es el mejor lugar para dar
lo mejor de ti, con excelencia, calidad y
dedicación a tu mundo. Además, ahí es donde se
encuentran las condiciones para tu aprendizaje
en este momento, acéptalo y disponte a aprender
cualquier lección pendiente.
-Aprender a
aceptarnos y a crecer a partir de lo que somos y
tenemos y no a partir de lo que quisiéramos ser
o tener.
En
consecuencia, confiar en nosotros es abrir la
puerta para hacer el camino de nuestra vida, y
es también la esperanza y la ilusión con la que
se mueve una existencia que sabe de su sentido y
proyecto allí donde vive.
Para comentarios
sobre este artículo, escribe al correo
electrónico:
conexito@netuno.net.ve,
Visita nuestro website
www.conductasexito.com
|