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Lo que me hace sonreír


Compartimos la columna de opinión en Sala de Redacción con fecha 1 de noviembre de 2,014, donde se pretende que los comunicadores cuenten una experiencia que les haya servido para reafirmar su vocación como tal. En esta oportunidad la de Marlon Pitán, Locutor y productor ejecutivo de “Un Show con Tuti”, en Guatevisión:

Lo que me hace sonreir

Entre tantas ideas para producir un programa de televisión, un día vino a mi mente hacer uno que impactara para ganar audiencia, pero que desde otra perspectiva generara un punto de partida hacia el camino de lo que me gusta llamar “tolerancia”.

El tema que elegí abordar fue el de diversidad sexual. Busqué exponer puntos, como la importancia de la tolerancia y dar a conocer experiencias de familias homosexuales estables y felices.

En el medio de comunicación estuvieron consientes de lo controversial que era hablarlo, pero reconocieron que es una realidad que no se puede negar. Entonces empecé la producción y ejecución del mismo, investigué hasta llegar a conocer historias que permitían conocer algunas familias y poner en discusión la importancia del reconocimiento y respeto que debe haber de la sociedad hacia sus vidas.

Durante la preproducción del programa me preguntaba cómo serían las reacciones de la audiencia y si, más tarde, me generaría dolor de cabeza. Transmitimos el programa en horario estelar y, al contrario de mis temores sobre los comentarios intolerantes o de incitación al odio o rechazo, hubo reacciones positivas que reconocieron lo osado de sacar a discusión el tema y hasta se nos congratuló como medio por lo mismo.

Pero no todo es color rosa. Después de la transmisión del programa recibí en mi bandeja de entrada comentarios y solicitudes de asociaciones que velan por “el respeto de una familia tradicional” de un espacio similar para exponer sus puntos de vista. Decidimos realizarlo y, al igual que en el primer programa, las respuestas de las audiencias se contrastaban.

Hubo un tercer programa con ambas partes, para que pudiesen dialogar en un clima de tolerancia y respeto mutuo. Tiempo después recibimos la lista del rating de los programas transmitidos y se constató que los tres episodios sobre diversidad sexual fueron los más vistos, entre junio y julio del 2013.

Un compañero del trabajo me preguntó cómo me sentía al respecto de proponer estos temas y mi respuesta se resumió en un suspiro de tranquilidad y en una sonrisa. Luego le expliqué que la satisfacción que sentía era por haber facilitado una oportunidad a una parte de la sociedad que busca expresarse y plantear sus demandas sin generar confrontación y que esto generara también un espacio de diálogo.

Todos tenemos nuestros puntos de vista, pero es importante saber que la imparcialidad en profesiones como la nuestra contribuye a generar tales espacios y brinda elementos para que la sociedad se informe y se forme un criterio propio, al acceder a todas las formas de entender el mundo posibles y así pueda tomar decisiones.

Esta experiencia me permitió comprender que “tolerar” no es lo mismo que “aprobar”, y que pensar y estar dispuestos a aprender nos hace sonreír.

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