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11 Jul 2012

Día 8: Epílogo de la retrospectiva a la historia del colectivo gay en Guatemala (parte III)

Al finalizar la década de los 90’s hubo ya un despertar de varios grupos de base comunitaria. En el año 2000, invitados por Fernando Bances somos convocadas varias personas de la diversidad sexual para organizar algo que en aquellos días parecía impensable: el desfile de orgullo Gay. En ese proceso participamos alrededor de 8 a 10 personas que nos reunimos semanalmente en la casa de la esquina de la 3 avenida y 7 calle de la zona 1. Aquel grupo se llamó el “Grupo Promotor del Colectivo Lésbico-Gay”.

Había especialistas del mercadeo, política, voluntariado y fe. Organizamos varias comisiones y comenzamos a lanzar la idea que fue bien recibida por otros grupos. Y de esa forma en junio de 2000 salió la primera marcha de Orgullo en un día domingo. El grupo promotor había diseñado estrategias de seguridad para posibles contingencias. Adicionalmente, ese mismo día CNN sacó un reportaje que hizo en la casa donde nos reuníamos y los reporteros se acercaban a quienes teníamos los gafetes de “voceros”. Había encargados de dar declaraciones por temas: política, derechos humanos, fe, salud, etc. Con el ánimo de hablar claramente, los expertos en cada área eran los encargados de dar declaraciones a los reporteros en su área asignada. Posteriormente fueron generándose nuevas agrupaciones que fueron ganando espacios antes los donantes internacionales y surgieron ideas nuevas y personas que lideraron y otras que usurparon posiciones. A partir de 2002 sigue el crecimiento de los grupos comunitarios. El grupo promotor del Colectivo Lésbico Gay se desintegra. Y yo, particularmente desencantado con las pugnas que comienzan a darse en el seno de las organizaciones opto por alejarme de ese mundillo que construyen unos pocos. No es hasta 2010 que comienzo a tener acercamientos con algunas de las organizaciones. Me doy cuenta de que se ha avanzado mucho en lograr cooperación y financiamiento. Adicionalmente se ha avanzado mucho en la conformación de grupos de base comunitaria en el interior del país. No obstante, aquellas personas que usurparon posiciones de liderazgo habían minado la credibilidad de muchas organizaciones y en sus decisiones y acciones se aprecia el interés particular más que el comunitario. Se especializan en gritar y decir discursos con tintes panfleteros y sin fundamento serio. En 2012 se da el conflicto en el que se dividen en 2 las facciones de los grupos GLBTT y se organiza igual número de desfiles. El día 23 de junio el que yo podría catalogar como “el desfile de la gente” y el 30 el que podría ser denominado como “el desfile de las organizaciones”. El primero muy modesto pero impresionante por el número de personas que congregó y el segundo muy derrochador, con igual número de personas. Uno de los organizadores del desfile del 30 anunció con su estridente voz, días antes, que el escenario que montaron era uno de Cincuenta mil quetzales. Me pregunto si eso tiene alguna relevancia política o respondía únicamente a su pobre visión individualista. Es algo que la historia juzgará. Fue positivo por otro lado que se dejara ver la realidad de las fisuras en las organizaciones. Ya corresponderá a la cooperación internacional el mantenerse neutrales, o bien (sea de acción o de palabra) hacerse hacia un bando. Lo peligroso de eso es que al colocarse (tácita o declarativamente) las organizaciones que lo hagan evidenciarán discriminación, haciendo que su discurso o acciones en contra de la misma caigan al suelo. Habrá que esperar a ver el recuento de los daños de este resquebrajamiento. No obstante, estoy con una fe grande en que después de la tormenta viene la calma. He podido observar nuevos líderes y jóvenes que no están viciados. Espero que esta nueva generación releve pronto a quienes llevaron por la borda la convicción política que surgió a mediados de los 90s y que en 2013, haya acercamiento y un solo desfile, para hacer un frente común, por el bien común. Este año fue diferente, por ese asunto. Sin embargo, también fue muy positivo. Las actividades de la iniciativa privada (los lugares de ambiente gay) como el torneo de papi fútbol o el servicio de Acción de Gracias de APC, o la noche cultural promovida por DiverArte abren nuevas posibilidades y espacios verdaderamente incluyentes. El año que comienza en este mes de julio y que culminará en el mes de orgullo de 2013 ofrece grandes retos: ojalá podamos aprovecharlos en comunidad. Enjoy the life!!!

Ultima modificacion el Martes, 10 de Julio de 2012

1 comentario

  • Enlace comentario Jorge Solo 13 Julio 2012 Publicado por Jorge Solo

    Algunos me van a odiar más, cuando lean este comentario ;)

    Pero a ver… comencemos por el principio… es que esa era la idea… durante la década de 1990, se trataba de motivar pequeños grupos de personas que se fueran involucrando en la defensa de los derechos humanos, de lo que hoy conocemos como las Comunidades de la Diversidad Sexual y de Género en Guatemala (antes minorías sexuales o comunidad LGBT). La época de los Talleres de Salud Integral o Talleres Holísticos, fue en realidad la época de oro, pues marca el antes y el después en el planteamiento de los ideales comunitarios, el reavivamiento del pensamiento revolucionario de los compas y… de los que no eran compas pero que soñaban con lograr cambios radicales en un sistema social corrupto y desgastado en las postrimerías de la guerra civil. En aquel tiempo estábamos acostumbrados a entrar a nuestros reductos (como lo era Pandora’s Box – hoy GMC) a la usanza del Estonewall Inn, o sea… si te reconocían, te dejaban entrar. Eran los tiempos en los que por hablar los Judiciales te desaparecían… el final del estéril enfrentamiento de cuques y guerrinches, del derramamiento de sangre… de la guerra fraticida.

    Los Talleres Holísticos nos permitieron abrir las gusaneras, nos dejaron en libertad de hacer berrinche frente a las imágenes de las personas que nos habían hecho daño en la niñez y adolescencia… La Fotografía Familiar es la metodología más fantástica que jamás he conocido porque nos permitió enfrentar los odios, resentimientos y corajes que guardábamos en nuestros corazones como resultado de la homofobia familiar que tanto daño nos hizo y de la que todavía se guardan los vestigios en esta era en la que creemos que las cosas han cambiado jajaja por lo menos para nosotros, porque ya estamos viejos, pero que nuestros jóvenes todavía siguen sufriendo con la misma intensidad que vivimos nosotros y nosotras.

    Nuestra “Promo” de los Talleres Holísticos se convirtió en la familia alternativa, y los integrantes se frecuentaban para demostrarse afecto en privado, para irse de parranda, para compartir sus problemas y para darse soporte emocional… Aquí fue donde se originó el concepto de grupos de base comunitaria que posteriormente fomentamos en la esfera institucional, pues… al tener reunidas a varias personas con similares ideales y aparentes necesidades, podrían salir también de ellos respuestas comunitarias para enfrentar la adversidad social. Claro, no se podía avizorar que los problemas surgirían por diversas razones no contempladas en nuestro pequeño mundo de las ideas.

    Resulta que los ideales no eran comunes (como se sigue evidenciando todavía)… existía el caudillismo y también los intereses personales que en buena parte siguen sobrepasando los comunes. Ya existían los radicalismos y las distintas formas de hacer las cosas. Todo el mundo creía que tenía la “fórmula secreta” para resarcir el daño social que nos habían hecho. Todavía recuerdo el brillo en los ojos de mi querido Humberto, que en compañía de mis queridos Daniel y Fernando a quienes recibimos la noche del 4 de mayo de 2000, para discutir aspectos relacionados con la organización de aquella primera Marcha del Orgullo (hoy Desfile de la Diversidad Sexual y de Género),con la que cerramos el mes de celebraciones. Todos éramos emprendedores, entusiastas buscando mejorar las condiciones sociales, pero… también había ideales diferentes relacionados con la magnitud de los daños sufridos por cada persona en lo individual. Además también teníamos a lo interno, las mismas dificultades de la gran sociedad y el racismo, machismo, lesbofobia, misoginia, transfobia, clasismo, homofobia, etc… también surgían y limitaban las posibilidades de encontrar el tan ansiado “bien común”.

    Si en el inicio hubiéramos tenido mejor orientación quizá habríamos usado los escasos recursos para hacer procesos profundos de sanación (con ayuda profesional) para reparar los disturbios emocionales causados por el “estrés de la minoría” y la exclusión social… quizá habríamos podido formar mejores líderes, antes de pretender cambiar la sociedad… aquello era imperativo para orquestar una respuesta social con menos revanchismos personales ni muchos de los vicios que se observa en la planificación y realización de actividades de incidencia pública: cada quien jala la chamarra para donde quiere y cuando las cosas se ponen difíciles solo saben insultar sin conciliar (como evidencia del trauma post exposición a la violencia social).

    Aunque a veces creo tener la certeza de que entre nosotros hay personas realmente “malignas”, en realidad sucede que el daño social es profundo y los líderes absurdamente tratan de tomar la batuta en lo que le compete al Estado: Establecimiento de condiciones que permitan que los derechos y libertades sean realizables. Y es que cuando cada quien defiende su sueldo y su "pedacito", es capaz hasta de destruir hasta a su propia familia con tal de dar la apariencia de que va por buen camino. Creación de guetos, divisionismo y la imposibilidad de llegar a acuerdos, son las estrategias (conscientes o no) para atraer financiamientos, bajo el raido pretexto que han usado durante más de quince años, de que es necesario permitir nuevos liderazgos, sin darse cuenta de que muchas de sus posturas solo son el reflejo de los espejismos que critican.

    Este año el dilema fue ocasionado por dos, o tres dirigentes sociales, que alegando “diferentes formas de activismo” decidieron desatender la costumbre de doce años de no festejar el mismo día que el Ejército… válido argumento que no está basado en el miedo, sino en el respeto a otras celebraciones, por postura política y por prevención de no exponer a las personas a la posibilidad de responder violentamente durante hipotéticos disturbios entre grupos distintos a los de la diversidad sexual… Como este año tenían la plata entre la bolsa se negaron a cualquier posibilidad de conciliación, escupieron e insultaron… jugaron al pulso político, invirtieron cualquier cantidad exagerada (e innecesaria) de recursos y recurrieron al engaño para que no les quitaran la posibilidad de hacer su propia fiesta y hasta sentenciaron a otros dirigentes a la “soledad” si no accedían a sus coacciones; pero la madre naturaleza les dio un buen baño.

    Aunque algunos de los disidentes ya anunciaron que en 2013 “saldremos todos juntos”, hay un aspecto que no han tomado en cuenta y es que aunque su ausencia y el divisionismo que ocasionaron fueron dolorosos… sucedió que el Desfile del Pueblo, o sea el XII Desfile de la Diversidad Sexual e Identidad de Género de Guatemala, realizado el 23 de junio de 2012, fue llevado a cabo con armonía y tranquilidad. La paz reinó entre nosotros y nosotras, no tuvimos los problemas acostumbrados de pelearnos para decidir quiénes iban atrás o adelante… lo realizamos sin recursos financieros, sin música… ni siquiera llegaron las unidades móviles ofrecidas por cierta organización que promociona condones, pero estuvimos inmensamente felices y ante nuestro esfuerzo y dedicación, la madre naturaleza nos premió con un clima espléndido… que no lo pedimos, pero que nos fue otorgado.

    Esa misma voz estridente que anunció el desperdicio de un escenario de “más de cincuenta mil quetzales”, también nos ofreció, en calidad de limosna, la impresión de una manta vinílica, de no más de doscientos quetzales (para que fuera abriendo nuestro Desfile del 23)… alegremente, para nosotros, esa la limosna nunca llegó, pero la gente sí.

    Y con las siguientes palabras cierro mi extenso comentario: “El propósito de hacer el Desfile de la Diversidad Sexual e Identidad de Género de Guatemala es proveer espacios sociales para enfrentar la homofobia y no para propiciar enfrentamientos ni divisionismo”. En los siguientes meses –y si fuéramos personas emocionalmente equilibradas-propiciaríamos el diálogo que nos permitiera superar los conflictos personales e institucionales que continúan siendo el lastre que no nos deja avanzar. Hay muchas personas que confían en nosotros, a quienes les debemos respeto y agradecimiento por su ciega confianza.

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