Sab27052017

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13 de octubre día de la Visibilidad lésbica


Si las mujeres, históricamente, hemos sido invisibles en la historia, las mujeres lesbianas con más razón. En efecto, hemos decidido, después de un proceso de autodefinición y de autoconocimiento, que la persona con la cual queremos compartir nuestra vida es otra mujer, condición que al sistema patriarcal, para el que la práctica heterosexual es el único modelo válido de relación sexoafectiva y de parentesco, simplemente lo desestabiliza y lo desestructura.

Estas situaciones de invisibilización parecían cambiar con el surgimiento del movimiento de liberación feminista en el siglo XX, pero en gran medida esa liberación se limitó a las mujeres heterosexuales. Aunque esta liberación contribuyó a lo que posteriormente se conocería como la liberación sexual, nosotras, como lesbianas, seguíamos invisibles, salvo muy contadas excepciones. Erámos un “tema” que se posponía en las discusiones del movimiento feminista, hasta inicios de los años ochenta, donde muchas lesbianas feministas toman la decisión de iniciar sus propios procesos de liberación, de generar teoría, de estar cada día más organizadas, de reivindicar nuestros derechos, de ser y estar visibles cada vez más.

Es por ello que empezamos a organizarnos en diferentes grupos y realizar diferente actividades y particularmente en nuestro país. Podemos rescatar nuestra propia historia. A mediados de la década de los ochenta surge el primer grupo organizado, el Grupo Lésbico-Feminista Las Entendidas, donde se empezó a discutir desde nuestras propias vivencias y desde diferentes postulados teóricos feministas y lésbicos. Se plantearon espacios para reconocernos como tales y, en 1990, se asumió la tarea de organizar y realizar en nuestra tierras, durante el mes de abril, el II Encuentro Lésbico-Feminista de Latinoamérica y del Caribe. Gracias a ello, fuimos visibilizadas con la palabra “lesbiana” por primera vez en una primera plana de la prensa escrita, lo cual desató una “cacería de brujas”.

El evento se logró realizar, pero, lamentablemente, el día del cierre culminó con un acto explícito de lesbofobia: lanzamiento de piedras y palos por parte de quienes se oponían y se oponen a nuestros derechos, un acto de violencia específica y en el que por suerte ninguna de las participantes resultó con graves heridas. Este evento, que generó más de 60 artículos en los medios escritos y otro tanto en los medios radiales y televisivos –artículos que en gran medida se oponían a la realización del evento– nos permitió ser visibles en un país que hasta el momento no consideraba nuestra existencia.

Así, en los inicios de los años noventa, surge el segundo grupo lésbico: la Colectiva Humanas, integrado mayoritariamente por mujeres jóvenes que buscamos, a través de actividades lúdicas (obras de teatro, canciones, poesía, confección de camisetas, etc.) la construcción de nuestra propia identidad, identidad como mujeres lesbianas, que deseábamos poder vivir nuetras vidas sin prejuicios, sin discriminaciones y ser reconocidas como tales. Ya para finales de esta década surgen otros grupos de relevancia, que por una cuestión de espacio, solo menciono: Grupo El Reguero, Tertulia entre Mujeres y otros en organizaciones mixtas (Lesbianas Gais Trans y Bisexuales).

Hoy, 13 de Octubre, cuando se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica, es importante recordar nuestra historia, contarla y no olvidarla, porque somos mujeres lesbianas que existimos, hemos existido y seguiremos existiendo.

En esta fecha y, en las próximas, nuestra sociedad debe reflexionar sobre el hecho de que las lesbianas hemos estado presentes en toda la vida social, cultural, económica y política de Guatemala. Y con ello, pasar a la acción, pasar a la inclusión de la realidad lésbica en medios de comunicación, en las políticas públicas, en el ámbito educativo, en la atención de la salud, en la prevención de la violencia y la lesbofobia, en los programas de atención de adultas mayores, en los créditos para viviendas, en el apoyo a quienes viven en situaciones de pobreza, etc. Porque las mujeres lesbianas somos también ciudadanas de este país y, así como tenemos deberes, tenemos derecho a tener derechos.

Para finalizar, hago un llamado a nuestra comunidad lésbica, con la cita de Carmen G. Hernández, lesbiana española: “(…) Recuperemos nuestra historia, porque así construiremos mejor el futuro. Porque nuestro triángulo, el que nos pusieron los nazis, no era rosa, sino negro…”. ¡Feliz día, mujeres lesbianas!

Fuente: Vidas Paralelas http://vdsparalelas.wordpress.com/2012/10/13/visibilidad-lesbica/