Sab16122017

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El amigo "heterosexual" del que me enamoré


Uno de los días más tristes de mi vida fue cuando me di cuenta que, después de mucho negarlo, me había enamorado… y fue el más triste porque ese día me di cuenta que fue de la persona equivocada.

De alguna manera las fantasías, los sueños, el anhelo de estar con alguien, la necesidad de sentir la piel de alguien más, provoca que nos envolvamos en una burbuja que encierra un mundo perfecto y lleno de esperanza, de que algún día, todo sea como nosotros queremos.

Desviamos la mirada de la realidad y fingimos que ese sueño es lo que siempre hemos buscado, aunque en nuestro interior sabemos que nos duele el hecho de que sólo seamos un número de teléfono de entre tantos que recoge en cualquier parte de la ciudad.

Suena triste la historia pero lo es más saber que después de vivir tantas decepciones caemos en el mayor cliché de un gay que es “enamorarse” del amigo heterosexual que dice que no es gay pero se acuesta contigo cada fin de semana.

Fue en una noche de discoteca, en una de las más concurridas por la comunidad gay en la ciudad, donde al caminar por el pasillo hacia el baño se escucha su voz dándole su teléfono a otro hombre y pidiéndole que le marque en ciertas horas para que no lo descubran.

En ese momento dan ganas de gritarle, de golpearlo, de reclamarle pero con qué derecho si nunca llegamos a algo más que una “amistad” con demasiados “derechos”.

Entonces ¿por qué lo hacemos? ¿Qué nos obliga a estar ahí? A la espera de que nos tome en cuenta seriamente y un día grite que acepta su homosexualidad y quiere salir del clóset.

Esa noche entendí que nunca sucedería… hice lo que siempre he aconsejado; sonreí ante su mirada de que lo había descubierto, fingí que no sabía qué estaba pasando, bailé el tiempo que estuvimos en la disco y luego en casa, me acurruqué en el rincón de la cama y lloré como… vaya para que explicarlo, de sólo recordarle hasta pena me da.

En fin, después de varios meses acepté la situación, un par de años después le empecé a agarrar el modo y a disfrutarlo como se debía hacer desde un principio… sólo con el cuerpo.

Y cuando todo estaba perfecto resulta que siente “algo más” por mí. Lo odié… simplemente lo odié.

Lo importante de ese día es que yo ya no sentía nada especial, las situaciones se cambiaron y ahora yo era feliz.

Me volví su amigo y le aconsejé que se buscara a alguien más que le aguantara sus indecisiones… ¿Qué hizo? Regresó con una ex novia (risa, risa y más risa).

El amor, qué significa el amor…

@roberto_galeria